miércoles, 7 de junio de 2017

La nueva boutique Liedow en Shenzhen, un espacio inspirado en la energía de las flores

La marca de moda Liedow ha inaugurado un nuevo local comercial en Shenzhen, en el que se ha implementado un concepto de diseño completamente nuevo, enfocado 100% al mercado chino.


Ejecutado por el estudio Stefano Tordiglione Design, el nuevo concepto de Liedow se inspira en las flores y en la asociación cercana de su nombre con los capullos florales, a fin de utilizar su energía como símbolo de un nuevo comienzo. La marca intenta emplear esa vitalidad para reinventarse y atraer a un público más joven, hecho que se ha transformado físicamente en curvas que se asemejan a las de los pétalos redondeados.


El resultado es un espacio fuertemente dominado por las curvas, desde un muro retro iluminado detrás del mostrador de caja, hasta los probadores, que se separan del resto de la tienda gracias a varias capas de muros curvos, también retro iluminados, que hacen referencia a la superposición de pétalos propia de un capullo de flor. 



Por otro lado, las áreas de espera se han separado del área de exposición delimitándolas con pantallas curvas de malla color oro rosa en forma de flores y alfombras de color rojo, que las hacen resaltar sobre el pavimento gris oscuro. 



El acabado exterior de las paredes, en ambos casos, es un elegante estuco veneciano. Una técnica especial que armoniza y complementa la paleta de tonos neutros y sobrios aplicada en toda la boutique, a fin de reflejar la armonía de la naturaleza. Las paredes de color crema se intercalan con paneles intermitentes hechos de listones de madera pintada de anchos variables, así como con barras de metal, también de color oro rosa, cuyas diversas longitudes evocan la madera del bambú. 
 

El mobiliario a medida ha sido diseñado exclusivamente para la tienda como parte del proyecto a partir de curvas suaves y líneas redondeadas. En él, las barras de metal oro rosa no sólo afectan la estética de la tienda. También se extienden hacia los expositores, convirtiéndose en colgadores para la ropa, se alargan para llegar al techo y su brillo ayuda a hacer que el espacio se sienta más luminoso. Además, muchos de los expositores presentan una pequeña sección de plexiglás transparente como un medio para transmitir la ilusión de que están flotando, añadiendo una vez más brillo y luz al entorno.




Los paneles de la pared se extienden hacia los probadores, dando forma así más colgadores en los que la clientela puede colocar la ropa, y también a un marco en el que se han encajado los espejos.




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